CON EL DESAFÍO DE CONSOLIDAR LA GESTIÓN ADMINISTRATIVA FINANCIERA DEL CEIM

Mauricio Imalay Fuentes es el nuevo Gerente de Administración y Finanzas que la Fundación Educacional Escondida seleccionó para conducir esta importante gestión en el CEIM, considerando su sólida trayectoria en entidades del rubro, especialmente en la región de Atacama.
Desde Copiapó, y con las energías concentradas en el alto desafío de consolidar la gestión administrativa financiera de este organismo, este contador público y auditor de la Universidad de Talca, llega a Antofagasta a integrar un equipo de trabajo que él cataloga de alto prestigio.
“El CEIM ha crecido de manera explosiva pero inorgánica, por ello debemos lograr una estructura funcional que sea eficiente y que aporte en el negocio, especialmente para la toma de decisiones. Afortunadamente me encuentro con una gestión financiera saludable y un equipo de gente altamente preparada, muy amable y que sorprende gratamente con el alto grado de afinidad que tienen unos con otros  aquí”, destaca Mauricio Imalay.
Dentro de las tareas específicas, el gerente de administración y finanzas se enfocará en optimizar todo el sistema de información, con la meta de desarrollarlo a la par con el crecimiento de este negocio y con la realidad actual de las comunicaciones, bajo la visión de dar un servicio de calidad a los clientes.
Este profesional es casado y tiene dos hijos, Camila de 14 y Maximiliano de 5 años de edad, y se encuentra esperando a un quinto integrante en la familia, alegría que se suma a la excelente bienvenida que ha recibido en el CEIM, donde Mauricio destaca que “en estos primeros días he conocido un clima laboral grato y acogedor, de gente que también tiene las inquietudes mías para lograr grandes cosas, y considerando el prestigio que este organismo tiene en el norte, acepté ser parte de este equipo porque es una organización joven, con proyectos ambiciosos y con mucho futuro”, asegura.

LA RIGUROSIDAD COMO HERRAMIENTA PARA LA EXCELENCIA

Hilda Herrera, Coordinadora de Operaciones

Desde hace cinco años el CEIM cuenta con la apreciada colaboración de la Coordinadora de Operaciones, Hilda Herrera, destacada funcionaria que asegura estar feliz con su trabajo. “Acá hago lo que me gusta, donde mi aporte va por el orden en el cumplimiento de los plazos y los procedimientos, soy ordenada y rigurosa en el desarrollo de las tareas encomendadas a mi área”, asegura Hilda.
La Coordinadora de Operaciones está  a cargo de todos los aspectos operativos de los cursos, la tramitación con el Sence, el envío de información a las empresas, para la facturación y fiscalización de los cursos.  O sea, de su área prepara lo que se vende, le producto.  Y uno de los desafíos es trabajar para que no existan multas.

Hilda siempre ha trabajado en este rubro, primero en otra entidad de capacitación, en el Sence y en  el Otic de la Sofofa. Es decir, reúne una experiencia invaluable en este rubro y en sus distintos frentes de implementación.  Pero a la hora de las definiciones, confiesa una sola motivación para abandonar su actual trabajo: “Probablemente  mi hijo se trasladará a otra ciudad a estudiar, y tendré que retirarme del CEIM. Es una decisión difícil, pero somos muy unidos porque él es mi familia, y aunque aquí hay un ambiente tranquilo, de mucha colaboración y de avances, tendría que renunciar a lo que he logrado en el plano profesional, para estar con mi mayor afecto, mi hijo”
Aún hay tiempo, Hilda Herrera explica que en un principio probarán la separación para sacar aprendizajes de esta separación con su Hijo, sabiendo que es una gran prueba porque los lazos son estrechos entre ambos, pero ésta es una oportunidad de analizar sus proyecciones individuales como mujer y en lo profesional.  Para ella, sabiduría al momento de tomar un camino.

HENRY HERRERA CHEPILLO Comprometido con la gestión para mejorar las potencialidades de las personas


El Jefe del Área Eléctrica e Instrumentación del CEIM es uno de los más antiguos colaboradores de esta institución, ya que en el año 1998 fue reclutado durante el período de transferencia tecnológica hacia lo que en ese entonces se llamaba Colegio Técnico Escondida. “Yo estaba postulando a Minera Escondida y quienes evaluaban eran del BCIT y ellos consideraron que mi perfil encajaba en este proyecto y me trajeron hasta acá. Partimos dos instructores y hoy somos nueve”, destaca Henry al recordar su primeros pasos en el CEIM.

Desde entonces, este técnico en mantenimiento de equipos industriales se ha desempeñado en el área eléctrica, primero aprendiendo la metodología de entrenamiento que es propia del CEIM y luego liderando un ámbito puntal de este organismo.  “Nuestra metodología es la más adecuada para levantar el nivel técnico de los especialistas que formamos, con un formato que considero beneficioso no sólo para las empresas sino también para las personas, porque la experiencia me permitió darme cuenta de cuáles son las debilidades de los alumnos y el sistema de educación técnica en Chile, donde muchas personas entran a trabajar en un cargo a repetir procedimientos y tareas, pero sin entenderlas” asegura Henry al explicar su adherencia al trabajo que encabeza en el CEIM y que para él hace la diferencia con otras opciones laborales.

Antes de llegar al CEIM, Henry Herrera trabajó por más de once años en montajes, desde  Chuquicamata hasta Punta Arenas. Durante ocho años fue capataz y jefe de departamento de electricidad e instrumentación en Phelp Dodge Chile en Copiapó, laborando en plantas y minas subterráneas. Y también fue inspector técnico de obras de construcción de centrales eléctricas y líneas de transmisión para Chilgener en Tocopilla, durante tres años.

Se declara un hombre de familia, aficionado a la lectura y orgulloso de sus tres hijos: Lorena, quien es psicóloga organizacional,  Macarena, Chef  de cocina Internacional, y  Felipe, quien estudia Ingeniería Civil Eléctrica. En el trabajo también privilegia el ambiente familiar, ya que si bien es el jefe, Henry describe su rol como “facilitador de la gestión para el logro de nuestros objetivos como equipo, en el que me motiva gestionar el mejoramiento de las herramientas de las personas, el desarrollo de los alumnos, especialmente los aprendices porque son tierra fértil donde sembrar buenas iniciativas”, enfatiza.

Henry espera seguir aportando con sus conocimientos y experiencia al crecimiento del CEIM, y en desarrollo de planes formativos que potencien integralmente a las personas para que se les facilite su crecimiento personal y profesional en sus puestos y así realicen un mejor aporte a sus empresas. Y entre los planes personales que le interesa compartir con sus compañeros de trabajo, anuncia una sorpresa a corto plazo...